Introducción
Por qué pasar un "Riboflavin Test" no garantiza una limpieza eficaz
Por Richard Hall Hall — Adaptado al español para blog corporativo
En diseño higiénico, es frecuente asumir que si un equipo supera un riboflavin coverage test, el sistema CIP está correctamente dimensionado y validado. Sin embargo, cobertura no siempre significa limpiabilidad.
En este primer artículo de la serie sobre dead legs, analizamos un ensayo práctico que evidencia la diferencia entre cobertura visual y eliminación real de residuos.
Configuración del ensayo
Se instalaron seis boquillas de 1½” en la tapa superior de un biorreactor, con distintas relaciones L/d:
L/d = 0
L/d = 1
L/d = 1,5
L/d = 2
L/d = 2,5
L/d = 3
Todas estaban equidistantes de una bola CIP rotativa central y equipadas con tapa transparente tipo tri-clamp, lo que permitió observar el comportamiento del flujo durante los ensayos.

Figura 1. Comparación entre ensayo de cobertura con riboflavina y ensayo de limpieza con residuo soluble en función de la relación L/d. El incremento del tiempo de limpieza es exponencial a medida que aumenta el dead leg.
Test 1: Riboflavina (Coverage Test – FAT)
Se aplicó un ciclo de 30 segundos con el caudal CIP recomendado por ASME BPE para el diámetro del recipiente.
Resultado:
La riboflavina fue eliminada en todas las configuraciones.
Desde el punto de vista de aceptación FAT, el sistema cumplía.
Sin embargo, al observar el proceso, se detectó que el rociado CIP no alcanzaba directamente el interior de las boquillas más largas (mayor L/d). Lo que realmente actuaba era la niebla generada por el spray, que aumentaba el tamaño de las gotas de riboflavina hasta que caían por gravedad.
Es decir, se consiguió cobertura.
Pero no necesariamente impacto mecánico directo.
Test 2: Ensayo de limpieza con residuo soluble
Para evaluar la capacidad real de limpieza, se aplicaron 6 ml de solución de sacarosa cristalizada super-saturada con colorante alimentario en cada boquilla.
Los resultados fueron significativamente distintos:
L/d = 0 → 25 segundos
L/d = 2 → 13 minutos (33 veces más que L/d=0)
L/d = 3 → 58 minutos (146 veces más que L/d=0)
La diferencia es contundente.
Aunque el residuo era altamente soluble, el tiempo necesario para su eliminación aumentó exponencialmente con la longitud relativa del “dead leg”.
Coverage ≠ Cleanability
Este ensayo demuestra un punto crítico en diseño higiénico:
Superar un test de riboflavina no garantiza una limpieza eficaz.
El riboflavin test valida cobertura visual, pero no siempre asegura suficiente energía mecánica, turbulencia o renovación de fluido en zonas con geometría desfavorable.
En boquillas superiores que no reciben flujo directo, el L/d se convierte en un factor determinante.
Implicaciones para diseño y validación
Cuando un componente superior no puede limpiarse mediante flujo CIP directo (válvulas de venteo, agitadores top-mounted, mirillas, bocas de hombre, sensores, etc.), el diseño debe minimizar el L/d tanto como sea posible.
Idealmente:
L/d = 0
Si no es viable, es fundamental:
Incluir el riesgo en el análisis de diseño higiénico
Evaluarlo críticamente durante FAT
Considerarlo en la validación del proceso de limpieza
Justificar su control dentro de la estrategia de verificación continua
Pequeñas decisiones de diseño pueden traducirse en:
Menores tiempos de limpieza
Menor consumo de agua
Sistemas CIP más compactos
Mayor robustez del proceso
Y, sobre todo, menos problemas posteriores cuando el equipo ya está en operación.
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